En mi opinión, todos los profesionales relacionados con la educación deben tener como meta en su día a día la inclusión y llegar a responder a las necesidades (en la medida de nuestras posibilidades) que platea la sociedad en la que vivimos, como forma de progreso social e integración de todas las personas aceptando nuestras diferencias y que estas nos enriquecen como agentes socializadores que somos.
Por ello, es importante conocer de primera mano a sus miembros e intentar adaptar la educación a sus demandas como forma de llegar a desarrollar al máximo sus habilidades y capacidades, no debemos dejar al margen a nadie ni mucho menos someterle a una educación que no le ayuda a crecer como persona.
Un vídeo que me perece muy sencillo pero a la vez muy ilustrativo sobre este tema es el siguiente: