sábado, 8 de febrero de 2014

MI PERSPECTIVA SOBRE LA ENSEÑANZA

¿Quién aprende?

En el proceso de enseñanza-aprendizaje se produce una interacción muy importante y enriquecedora para ambas partes, entre el docente y el discente, por eso se puede dar una situación de desarrollo y aprendizaje por ambas partes si se lleva a cabo con la mayor eficacia posible.
Por un lado es innegable el proceso de aprendizaje en el que están inmersos en la escuela los alumnos, tanto de contenidos curriculares así como de conceptos y habilidades sociales o que afectan a la persona.
Pero por otro lado no nos debemos olvidar que la docencia es  una profesión de continua aprendizaje y adaptación a las nuevas necesidades y demandas sociales, por lo que es importante estar en actitud activa para localizar dichas demandas con  la mayor brevedad posible para atenderlas correctamente.
En conclusión, es muy fácil contextualizar o localizar en qué momento se produce ese aprendizaje por parte del alumno pero que si reflexionamos un poco en la práctica educativa observaremos miles de aspectos que adquieren cada día los profesores.

¿Qué es el aprendizaje?

Es el proceso de desarrollo de las distintas capacidades/habilidades del alumno para lograr su máximo desarrollo personal y profesional.

¿Quién determina metas, estrategias y condiciones de aprendizaje?

Este ámbito viene determinado en muchas ocasiones desde las políticas educativas dejando poco margen de decisión a las escuelas.
Estableciendo los mínimos para todo el territorio español.

¿Cuándo se toman esas decisiones?

Respecto al proceso educativo la toma de decisiones se debe llevar a cabo a lo largo  de todo el  proceso de enseñanza-aprendizaje.

¿Quién establece los objetivos?

El proceso de determinación de los objetivos y en consecuencia del sistema de evaluación es de vital importancia para tener constancia de los resultados obtenidos y en consecuencia saber en qué medida el proceso que se estaba llevando a cabo es eficaz o no.
Por lo tanto es interesante que cuando se establezcan se tenga en cuenta el punto de vista y las capacidades del discente. En la medida que le hagamos participe de lo que se le pide o dónde queremos llegar él lo  tendrá claro y por tanto dará todo de su parte para su consecución.
En conclusión, los objetivos o metas que pretendemos alcanzar con un grupo o con un discente en particular se deben establecer con él pero siempre bajo el control y la guía del docente que es quién en el fondo debe llevar el control del proceso.

Tras la resolución de estas cuestiones creo que mi perspectiva sobre la enseñanza está más cerca de postulados centrados en la enseñanza y con ciertos rasgos más centrados en el profesor, aunque también es verdad que a lo largo de mi formación y posterior práctica docente variarán.

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